
El hormigón pigmentado se ha consolidado como una solución estética y funcional en pavimentos decorativos, mobiliario urbano y proyectos arquitectónicos de alto valor visual. Sin embargo, la incorporación de aditivos especiales y fibras de refuerzo plantea dudas habituales sobre la homogeneidad del color y las propiedades mecánicas.
En Comercial Coll Vila trabajamos con pigmentos certificados en categoría B, lo que garantiza que no alteran las resistencias estructurales del hormigón, incluso en presencia de aditivos o fibras de diferentes tipologías.
La correcta dispersión del pigmento es fundamental para lograr un color homogéneo en toda la masa del hormigón. Tanto las fibras de vidrio como otras fibras de refuerzo (polipropileno, metálicas o poliméricas) se comportan de forma neutra frente al pigmento: no absorben ni reaccionan químicamente con los óxidos, por lo que no provocan manchas ni variaciones de tono.
Para asegurar la uniformidad, es esencial un tiempo de mezclado adecuado y un control estricto de la relación agua/cemento, especialmente en hormigones pigmentados de colores intensos.
La combinación de pigmentos en masa con fibras de refuerzo es habitual en:
En todos estos casos, el uso de fibras, ya sean de vidrio AR, polipropileno, metálicas o poliméricas, contribuye a aumentar la resistencia y a controlar las microfisuras provocadas por la retracción plástica, reforzando la durabilidad sin alterar el color ni las prestaciones del hormigón pigmentado.
Los pigmentos que suministra Comercial Coll Vila están certificados en categoría B, lo que asegura que no afectan a las resistencias estructurales del hormigón. Este aval es clave para proyectos que requieren tanto exigencias estéticas como garantías técnicas, permitiendo combinar pigmentos, aditivos y fibras con total seguridad.


