
En instalaciones donde el agua, el cloro o la sal están presentes de forma constante, el acero sufre su mayor enemigo: la corrosión.
El acero tradicional se convierte en un punto débil de la estructura. La humedad permanente, junto con el cloro y la creciente tendencia a la cloración salina, acelera la corrosión y acorta la vida útil del hormigón armado.
A diferencia del acero, el PRFV es inmune al ataque del cloro y del agua salada. Esta resistencia evita la aparición de óxido, protege la estructura frente a la humedad, y prolonga la vida útil de la estructura, reduciendo de forma significativa los costes de reparación y los aumentos de costes por mantenimiento.
El PRFV es hasta cuatro veces más ligero que el acero, lo que facilita el transporte, la manipulación y el montaje en obra. Las varillas y mallas pueden cortarse y adaptarse in situ, permitiendo una instalación rápida y eficiente, con menor esfuerzo para los operarios y sin necesidad de maquinaria pesada.
Además de su alta resistencia mecánica, con una resistencia a la tracción superior a la del acero, las varillas PRO y mallas MESH de fibra de vidrio no son conductoras de la electricidad por lo que no generan interferencias electromagnéticas. Estas propiedades son especialmente valiosas en entornos con instalaciones eléctricas de iluminación, filtrado o climatización.
Las soluciones en PRFV ya refuerzan piscinas públicas, spas y parques acuáticos, donde el uso de cloro y sal había acelerado el deterioro del acero. También se emplean en muelles, embarcaderos y otras infraestructuras marinas, demostrando su fiabilidad en condiciones de alta humedad y ambientes salinos.
Elegir varillas y mallas de fibra de vidrio significa construir para el futuro: estructuras más duraderas, con menor mantenimiento y una reducción de la huella de carbono gracias a procesos de fabricación energéticamente eficientes y con neutralidad de CO₂.
Coll Vila ofrece asesoramiento técnico y suministro de varillas y mallas de PRFV para proyectos de piscinas, zonas acuáticas y salinas. Una solución que combina resistencia, sostenibilidad y economía, asegurando estructuras de hormigón libres de óxido durante décadas.


